El sitio de citas para mentes atípicas

Las mentes diferentesmerecen encontrarse.

La comunidad de citas para mentes singulares. Aquí, tu diferencia no necesita justificación.

TDAH · TEA · Altas Capacidades · Borderline · Hipersensibilidad

Por fin alguien que te entiende.

Hecho para quienes no encajan en los moldes

01

Sin masking requerido

Aquí nadie se sorprende de tu intensidad, tus silencios o tu forma de comunicarte. Todo el mundo lo entiende.

02

Filtros por atipicidad

Busca a alguien con el mismo TDAH, TEA o Altas Capacidades que tú. Nuestros filtros van donde otras apps no llegan.

03

Encuentros sin fronteras

Vengas de donde vengas. Filtra por país para conocer gente cerca de ti o al otro lado del mundo: las mentes afines no se detienen en las fronteras.

04

Un espacio realmente seguro

Moderación por IA reactiva en cada contenido, revisión humana en cuanto llega una denuncia. Comportamientos tóxicos = exclusión rápida. Mereces sentirte seguro/a.

05

Gratis de verdad

El sitio se usa entero gratis: cada día recibes créditos para dar like y escribir. Pagar solo sirve para tener más créditos diarios y extras, como ver quién te ha dado like.

06

No estás solo/a

Una comunidad en crecimiento comparte tu atipicidad. La persona que de verdad te entiende quizás ya está aquí.

Lo que cambia todo

Moderación por IA

Una IA revisa los contenidos publicados, y una persona interviene en cuanto hay una denuncia. La toxicidad no echa raíces.

Una comunidad viva

Mucho más que un catálogo de perfiles: un feed para publicar, reaccionar, compartir. Tienes tu lugar aquí, incluso los días sin match.

Hecho para tu cerebro

Desde el registro hasta los filtros por atipicidad, todo está pensado para tu forma de funcionar. No una app genérica con una casilla más.

Aquí, tu cerebro atípico no es un defecto. Es lo que te hace único/a.

Una comunidad creada por y para mentes que funcionan de manera diferente.

¿Quién está aquí?

33 tipos de atipicidad reconocidos. Todas las neurodivergencias son bienvenidas.

Neurodesarrollo

  • TDAH

    El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que implica inatención persistente y/o hiperactividad-impulsividad que puede afectar a la vida diaria. Su presentación y las necesidades de apoyo varían entre personas.

  • TDAH, presentación predominantemente inatenta

    TDA es un término antiguo que suele referirse a la presentación predominantemente inatenta del TDAH. Puede implicar dificultades persistentes de atención, organización o finalización de tareas y debe evaluarse en su contexto.

  • TEA / Autismo

    El autismo es una condición del neurodesarrollo muy diversa que implica diferencias en la comunicación y la interacción social, así como patrones restringidos o repetitivos de conducta, intereses o actividades. Las capacidades, las experiencias sensoriales y las necesidades de apoyo varían ampliamente.

  • Espectro autista (antiguo diagnóstico de Asperger)

    El síndrome de Asperger es un diagnóstico histórico incluido hoy en el espectro autista. No equivale a todo el autismo sin discapacidad intelectual; los perfiles lingüísticos, las capacidades y las necesidades de apoyo siguen siendo muy variables.

  • Dislexia

    La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje que afecta principalmente a la lectura precisa y fluida de palabras y a la decodificación. No se explica por una inteligencia baja y las fortalezas varían entre personas.

  • Dispraxia / TDC

    El trastorno del desarrollo de la coordinación afecta a la adquisición y ejecución de habilidades motoras coordinadas. Dispraxia es un término común más amplio y no siempre un sinónimo exacto. Su impacto y las adaptaciones útiles varían entre personas.

  • Discalculia

    La discalculia es un trastorno específico del aprendizaje que afecta el sentido numérico, la memorización de datos aritméticos, el cálculo o el razonamiento matemático. No se explica por una inteligencia baja; los perfiles y las necesidades de apoyo varían.

  • Dificultades ortográficas (disortografía)

    Disortografía es un término descriptivo para dificultades ortográficas persistentes. Según la clasificación, el diagnóstico formal puede corresponder a un trastorno del desarrollo del aprendizaje con dificultad en la expresión escrita, y no a un diagnóstico autónomo universal.

  • Trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL; antes disfasia)

    El trastorno del desarrollo del lenguaje es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la adquisición y el uso del lenguaje oral, en la expresión y/o la comprensión. No se explica por una inteligencia baja; los perfiles y las necesidades de apoyo varían. Disfasia es un término antiguo o de uso variable según el país.

  • Altas Capacidades Intelectuales

    Las altas capacidades intelectuales se refieren a capacidades cognitivas notablemente avanzadas, evaluadas con medidas psicométricas y teniendo en cuenta el contexto. No son un diagnóstico clínico ni implican una personalidad, sensibilidad emocional, creatividad o dificultad social determinadas.

  • Alto Potencial Emocional

    Alto Potencial Emocional es una etiqueta no clínica sin una definición diagnóstica estandarizada. A veces se usa para hablar de emociones intensas o empatía percibida, pero no demuestra una forma de funcionar concreta ni un diagnóstico.

  • Doble Excepcional (2E)

    La doble excepcionalidad es un término educativo, no un diagnóstico, para la combinación de altas capacidades con una discapacidad o un trastorno del aprendizaje o del neurodesarrollo. Cada condición asociada debe evaluarse por separado; las fortalezas y las necesidades de apoyo pueden ocultarse entre sí.

  • Disgrafía

    La disgrafía designa dificultades duraderas con el gesto de la escritura: trazo lento, costoso o poco legible, sin relación con la inteligencia ni con el esfuerzo. Se distingue de la disortografía, que afecta a la ortografía, y los apoyos útiles varían según la persona.

  • Tartamudez (trastorno de la fluidez del habla)

    La tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla: repeticiones de sonidos o sílabas, prolongaciones, bloqueos silenciosos en los que la palabra no sale. Su intensidad varía mucho según el contexto y el interlocutor, y no dice nada del vocabulario ni de la confianza en uno mismo: anticipar las palabras temidas y esquivarlas suele pesar tanto como las disfluencias que se oyen.

  • Trastorno del procesamiento auditivo (TPA)

    El trastorno del procesamiento auditivo es una dificultad del cerebro para analizar el sonido aunque la audición sea normal: entender una conversación con ruido de fondo, distinguir sonidos parecidos, retener una instrucción oral larga. No es una pérdida auditiva ni una hipersensibilidad sensorial general, y su identificación requiere una evaluación audiológica especializada.

  • Trastorno del desarrollo intelectual

    El trastorno del desarrollo intelectual designa limitaciones del funcionamiento intelectual y de la conducta adaptativa que aparecen durante el desarrollo: es la denominación que usan hoy las clasificaciones, en lugar de las etiquetas antiguas. Las necesidades de apoyo varían enormemente, desde una ayuda puntual hasta un acompañamiento constante, y el término por sí solo no dice nada sobre la autonomía ni sobre cómo es alguien en pareja.

  • Trastorno de tics motores o vocales crónicos

    El trastorno de tics crónicos consiste en tics motores o tics vocales que duran más de un año, pero nunca ambos tipos a la vez: eso es lo que lo distingue del síndrome de Tourette. Con frecuencia una sensación premonitoria precede al tic, y la intensidad varía mucho según las épocas, el cansancio o el contexto.

  • Trastorno del aprendizaje no verbal (TANV)

    El trastorno del aprendizaje no verbal describe un perfil en el que el lenguaje se mantiene como punto fuerte, mientras que la orientación espacial, la coordinación motriz y la lectura de las señales no verbales exigen mucho más esfuerzo. Descrito desde hace unos cincuenta años, no figura como entidad autónoma en el DSM-5: sus límites siguen en discusión y a menudo se confunde con la dispraxia o con un perfil autista sin discapacidad intelectual.

Trastornos del estado de ánimo

  • Trastorno Bipolar tipo I

    El trastorno bipolar de tipo I requiere al menos un episodio maníaco. Los episodios depresivos son frecuentes, pero no necesarios; la evolución y las necesidades de atención varían entre personas.

  • Trastorno Bipolar tipo II

    El trastorno bipolar de tipo II implica al menos un episodio hipomaníaco y uno depresivo mayor, sin antecedentes de episodio maníaco. La depresión puede ser grave; el impacto y las necesidades de atención varían.

  • Ciclotimia

    El trastorno ciclotímico implica periodos crónicos de síntomas hipomaníacos y depresivos que no cumplen los criterios de episodios completos. Puede afectar de forma importante al funcionamiento y no es simplemente una forma leve del trastorno bipolar.

  • Trastorno depresivo persistente (antes distimia)

    Distimia es el antiguo término del trastorno depresivo persistente, caracterizado por un estado de ánimo depresivo crónico y síntomas asociados. La gravedad y el impacto varían, y la evaluación permite distinguirlo de otros trastornos.

  • Trastorno del estado de ánimo con patrón estacional

    TAE o depresión estacional es una denominación común para un trastorno del estado de ánimo con patrón estacional, normalmente depresión recurrente. El patrón invernal es frecuente, pero también existe el estival; el tratamiento debe individualizarse con un profesional.

  • Trastorno depresivo mayor

    El trastorno depresivo mayor combina, durante un periodo prolongado, un estado de ánimo bajo o una pérdida de interés con cambios en el sueño, la energía, el apetito o la concentración. No es un rasgo de carácter ni una falta de voluntad, su evolución varía y existen tratamientos eficaces.

  • Trastorno disfórico premenstrual (TDPM)

    El trastorno disfórico premenstrual asocia, en la fase previa a la menstruación, síntomas marcados del ánimo, de irritabilidad o de ansiedad que se atenúan claramente al iniciarse. Se distingue del síndrome premenstrual por su intensidad y su repercusión, y su detección se basa en un seguimiento a lo largo de varios ciclos.

Trastornos de ansiedad

  • Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)

    El TAG implica preocupación excesiva, persistente y difícil de controlar en varias áreas de la vida, a menudo con inquietud, tensión, fatiga o dificultades de concentración o sueño. El malestar y el impacto varían, y existen tratamientos eficaces.

  • TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo)

    El TOC implica obsesiones, como pensamientos, imágenes o impulsos intrusivos no deseados, y/o compulsiones realizadas para reducir el malestar. No se limita a preferir el orden o la limpieza; los tratamientos basados en la evidencia pueden reducir los síntomas.

  • TEPT / Trastorno de Estrés Postraumático

    El TEPT puede aparecer tras una exposición traumática e incluye intrusión, evitación, cambios negativos del ánimo o el pensamiento y mayor activación o reactividad. Los síntomas varían; no son una debilidad y la atención profesional sensible al trauma puede ayudar.

  • Trastorno de Pánico

    El trastorno de pánico implica ataques de pánico recurrentes e inesperados seguidos de preocupación persistente o cambios de conducta relacionados con su repetición. El malestar y el impacto varían, y existen tratamientos eficaces.

  • Ansiedad Social / Fobia Social

    El trastorno de ansiedad social implica un miedo marcado a ser observado o evaluado negativamente, con evitación o malestar intenso. Va más allá de la timidez habitual; el impacto varía y existen tratamientos eficaces.

  • Agorafobia

    La agorafobia es una ansiedad marcada ante situaciones de las que parece difícil escapar o recibir ayuda: transportes, colas, multitudes, espacios abiertos, salir sin compañía. No es el miedo a los espacios amplios en sentido literal, y la evitación que provoca suele ser lo que más limita la vida diaria.

  • Fobia específica

    La fobia específica es un miedo intenso y desproporcionado que desencadena un objeto o una situación concreta: animales, sangre e inyecciones, alturas, aviones, espacios cerrados. El desencadenante es estrecho y la etiqueta no dice nada sobre la valentía ni sobre la ansiedad general de una persona: lo que más pesa en el día a día es la evitación construida en torno al objeto.

  • TEPT complejo (TEPT-C)

    El TEPT complejo, reconocido en la CIE-11, suma a los síntomas del TEPT (intrusiones, evitación, sensación permanente de amenaza) dificultades duraderas de regulación emocional, de imagen de sí y de relación con los demás, normalmente tras un trauma repetido o prolongado. Son esas tres dimensiones añadidas las que lo distinguen del TEPT simple, y se confunde a menudo con el trastorno límite de la personalidad aunque ambos solo se solapan en parte.

  • Trastorno dismórfico corporal (dismorfofobia)

    La dismorfofobia es una preocupación absorbente por un defecto de la apariencia que los demás no ven o consideran mínimo, con conductas repetidas: mirarse al espejo, compararse, camuflar, buscar tranquilización. El DSM-5 la sitúa entre los trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados: no es vanidad ni una simple insatisfacción corporal, y tanto la zona implicada como la intensidad varían mucho de una persona a otra.

  • Mutismo selectivo

    El mutismo selectivo es una incapacidad constante para hablar en determinadas situaciones sociales, mientras que el habla es normal en otros contextos, a menudo en casa. El DSM-5 lo clasifica entre los trastornos de ansiedad: no es un rechazo, ni timidez, ni una elección, y no dice nada del nivel de lenguaje ni de las ganas de vincularse.

  • Trastorno de acumulación

    El trastorno de acumulación es una dificultad persistente para desprenderse de objetos, sea cual sea su valor, hasta el punto de que lo acumulado impide usar las habitaciones para lo que están pensadas. El DSM-5 lo sitúa entre los trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados: no es descuido ni falta de orden, el malestar aparece ante la idea de tirar, y su alcance varía mucho de una persona a otra.

  • Conductas repetitivas centradas en el cuerpo (CRCC)

    Las conductas repetitivas centradas en el cuerpo agrupan gestos dirigidos al propio cuerpo y repetidos hasta dejar marca: arrancarse el pelo (tricotilomanía), pellizcarse la piel (dermatilomanía), morderse las uñas o el interior de las mejillas. Clasificadas en el DSM-5 junto al TOC y los trastornos relacionados, alivian una tensión en lugar de buscar el dolor, lo que las distingue de la autolesión, y suelen ser tan automáticas que la persona se da cuenta después.

Trastornos de la personalidad

  • Trastorno Límite de Personalidad (TLP)

    El trastorno límite de la personalidad puede afectar la regulación emocional, la autoimagen y la estabilidad de las relaciones, con posible impulsividad o miedo al abandono. El diagnóstico no define a la persona y las psicoterapias estructuradas pueden reducir los síntomas.

  • Trastorno de la personalidad evitativa

    El trastorno de la personalidad evitativa implica inhibición social persistente, sentimientos de inadecuación y gran sensibilidad a la crítica o al rechazo. Va más allá de la timidez habitual y puede afectar varias áreas de la vida.

  • Trastorno esquizoide de la personalidad

    El trastorno esquizoide de la personalidad implica desapego persistente de las relaciones sociales y expresión emocional limitada. No es esquizofrenia; las preferencias relacionales y las necesidades de apoyo varían.

  • Trastorno de la personalidad dependiente

    El trastorno de la personalidad dependiente implica una necesidad excesiva de que cuiden de uno: dificultad para decidir sin ayuda, para expresar desacuerdo o para empezar algo sin apoyo, y un miedo marcado a quedarse sin sostén cuando una relación termina. Disfrutar de la compañía o llevar mal la soledad no basta para definirlo, y se distingue de la personalidad evitativa, en la que pesa más el miedo al juicio que la necesidad de apoyo.

  • Trastorno narcisista de la personalidad

    El trastorno narcisista de la personalidad combina una necesidad marcada de admiración, un sentimiento desmedido de la propia importancia y una empatía de difícil acceso, sobre una autoestima mucho más frágil de lo que aparenta. La palabra se ha convertido en una acusación habitual en las historias de pareja: aquí designa un diagnóstico clínico, hecho a lo largo del tiempo y del conjunto de una vida, no un veredicto dictado tras una ruptura.

  • Trastorno paranoide de la personalidad

    El trastorno paranoide de la personalidad implica una desconfianza duradera hacia las intenciones de los demás, en la que palabras o gestos corrientes se leen como posibles ataques, engaños o traiciones. Se distingue del delirio paranoide: no hay ruptura con la realidad, y su intensidad varía mucho de una persona a otra y de una etapa a otra.

  • Trastorno esquizotípico de la personalidad

    El trastorno esquizotípico de la personalidad reúne un malestar duradero en las relaciones cercanas, un pensamiento o una percepción poco habituales y un estilo excéntrico. Se distingue de la esquizofrenia por la ausencia de un episodio psicótico franco, y tanto la intensidad de los rasgos como el deseo de vínculo varían mucho de una persona a otra.

  • Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva (TPOC)

    El trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva es un funcionamiento duradero centrado en el perfeccionismo, el orden y el control, en el que las reglas, las listas y los detalles acaban importando más que el resultado o que la flexibilidad. Se distingue del TOC: aquí las exigencias le parecen justificadas a la propia persona, mientras que en el TOC las obsesiones se imponen contra su voluntad, y que a alguien le guste hacer bien las cosas no basta para este diagnóstico.

  • Trastorno antisocial de la personalidad

    El trastorno antisocial de la personalidad describe un patrón duradero de desprecio y vulneración de los derechos de los demás, presente desde la adolescencia y visible en varias áreas de la vida. Un diagnóstico no es un pronóstico: las conductas cambian con la edad y con el tratamiento, varían mucho de una persona a otra, y el término no equivale a psicopatía, una noción vecina pero distinta.

  • Trastorno histriónico de la personalidad

    El trastorno histriónico de la personalidad describe un patrón duradero de búsqueda de atención, con una expresión emocional intensa, muy demostrativa y que cambia con rapidez. A menudo se suman una fuerte sugestionabilidad y relaciones que se viven como más íntimas de lo que en realidad son. La categoría está criticada por sus sesgos históricos de género, que llevaron a diagnosticarla mucho más en mujeres: no dice nada sobre la sinceridad de lo que se siente, y sus límites se solapan bastante con la personalidad límite y la narcisista.

Sensorialidad atípica

  • Hiperreactividad sensorial

    La hiperreactividad sensorial es un síntoma o rasgo descriptivo en el que sonidos, luces, texturas, olores o sabores provocan respuestas muy intensas. No es un diagnóstico autónomo; puede aparecer sola o con distintas condiciones, y las adaptaciones útiles varían.

  • Sinestesia

    La sinestesia es un rasgo neurológico en el que un estímulo sensorial o conceptual desencadena automática y consistentemente otra percepción, como un sonido que evoca un color. Suele ser no patológica y las experiencias varían.

  • Misofonía

    La misofonía describe una tolerancia reducida a determinados sonidos o patrones sonoros, con respuestas emocionales y físicas intensas. Cuenta con una definición de consenso y se investiga, pero no es un diagnóstico autónomo en las principales clasificaciones actuales.

  • Persona Altamente Sensible (PAS)

    El concepto de persona altamente sensible describe la sensibilidad de procesamiento sensorial como un rasgo psicológico dimensional. No es una enfermedad ni un diagnóstico, y las estimaciones de frecuencia varían según la escala, el umbral y el estudio.

  • Afantasía

    La afantasía es la ausencia o la casi ausencia de imágenes mentales voluntarias: si te piden que visualices una cara o una manzana, no aparece ninguna imagen, o casi ninguna. No es un trastorno ni un fallo de memoria: el conocimiento sigue intacto, lo que falta es la visualización, y el grado va desde el vacío total hasta imágenes débiles y fugaces.

  • Misoquinesia

    La misoquinesia es una reacción negativa intensa, a veces física, ante la visión de pequeños movimientos repetitivos de otras personas: una pierna que se agita, unos dedos que tamborilean, un bolígrafo que gira. Se describió hace poco y se distingue de la misofonía, que tiene que ver con los sonidos: la intensidad varía mucho de una persona a otra, y molestarse de vez en cuando con un tic no basta para hablar de ella.

  • Prosopagnosia del desarrollo

    La prosopagnosia del desarrollo es una dificultad duradera para reconocer las caras, presente desde siempre y sin ninguna lesión cerebral que la explique; afectaría a alrededor del 2 % de la población. El reconocimiento pasa entonces por la voz, la forma de andar, el peinado o el contexto, y no reconocer a alguien no dice nada del interés que se le tiene ni de la memoria en general.

  • Hiperacusia

    La hiperacusia es una intolerancia a sonidos de intensidad corriente, vividos como demasiado fuertes y a veces dolorosos, aunque la audición medida siga siendo normal. Se distingue de la misofonía, que apunta a sonidos concretos, y de la fonofobia, que es un miedo al sonido. Requiere una valoración audiológica, y llevar tapones de forma permanente tiende a agravar el fenómeno en lugar de calmarlo.

Trastornos psicóticos

  • Esquizofrenia

    La esquizofrenia es un trastorno psicótico que puede combinar síntomas llamados positivos (alucinaciones, ideas delirantes), síntomas negativos (retraimiento social, aplanamiento de las emociones, pérdida de impulso) y dificultades cognitivas como la atención o la memoria de trabajo. Tiene tratamiento y sus trayectorias son muy variables: algunas personas viven un único episodio, otras una evolución fluctuante, y la recuperación está entre los desenlaces posibles. Dos creencias muy extendidas son falsas: no vuelve peligrosa a ninguna persona, ya que quienes la tienen son mucho más a menudo víctimas que autoras de violencia, y no tiene nada que ver con la doble personalidad, que corresponde a un diagnóstico completamente distinto.

  • Trastorno delirante

    El trastorno delirante se caracteriza por ideas delirantes que se mantienen en el tiempo, casi siempre en torno a la persecución, los celos, la erotomanía o una preocupación somática. A diferencia de la esquizofrenia, no aparecen los demás síntomas psicóticos, y el funcionamiento suele conservarse fuera del tema afectado: el trabajo, la vida cotidiana y las relaciones pueden seguir como antes. La fuerza de la convicción y el espacio que ocupa varían mucho de una persona a otra, y la etiqueta no dice nada sobre la peligrosidad de nadie.

  • Trastorno esquizoafectivo

    El trastorno esquizoafectivo combina síntomas psicóticos con síntomas del estado de ánimo marcados, depresivos o maníacos, junto con periodos psicóticos que aparecen fuera de los episodios afectivos. Se sitúa en la frontera entre la esquizofrenia y los trastornos del estado de ánimo, por lo que el diagnóstico a veces tarda en establecerse. La intensidad de los síntomas, su evolución y las necesidades de apoyo varían mucho de una persona a otra.

Conducta alimentaria

  • Anorexia nerviosa

    La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que combina restricción de la ingesta, un miedo intenso a ganar peso y una percepción alterada del propio cuerpo. Es una condición seria pero tratable, su evolución varía y no se deduce de la figura de nadie.

  • ARFID (evitación o restricción de la ingesta)

    El ARFID designa una alimentación muy restringida que se debe al asco sensorial ante ciertas texturas, olores o colores, a una falta de interés por la comida, o al miedo a un incidente como atragantarse o vomitar. Lo que lo distingue de la anorexia nerviosa es la ausencia total de preocupación por el peso o la figura: el cuerpo no está en cuestión, solo lo está el acto de comer. Frecuente entre las personas autistas, no tiene nada que ver con un capricho ni con una mala educación, y su intensidad varía mucho de una persona a otra.

  • Bulimia nerviosa

    La bulimia nerviosa combina episodios de ingesta vividos con pérdida de control y las conductas compensatorias que vienen después: vómitos provocados, laxantes, ejercicio intenso o ayuno. El peso suele mantenerse dentro de lo habitual, de modo que el trastorno no se ve desde fuera, ni siquiera para las personas cercanas. Es una condición seria pero tratable, y se distingue del trastorno por atracón, en el que los episodios no van seguidos de compensación.

  • Trastorno por atracón

    El trastorno por atracón consiste en episodios en los que se ingieren grandes cantidades de comida con una sensación de pérdida de control, sin las conductas compensatorias regulares propias de la bulimia, y con un malestar marcado. Es el trastorno de la conducta alimentaria más frecuente, y no equivale a un exceso ocasional ni a una falta de voluntad. Su presentación varía mucho de una persona a otra, y la corpulencia no permite ni confirmarlo ni descartarlo.

Adicciones

  • Adicción comportamental

    La adicción comportamental describe una pérdida de control sobre una conducta que se mantiene a pesar de sus consecuencias, hasta ocupar cada vez más espacio y desplazar todo lo demás. Solo el trastorno por juego de apuestas y el trastorno por videojuegos están reconocidos en las clasificaciones internacionales: otros usos excesivos, ya sean pantallas, compras o sexualidad, siguen en debate y no constituyen diagnósticos. Disfrutar mucho de una actividad no es una adicción: lo que cuenta es la pérdida de control y el impacto en la vida cotidiana.

  • Trastorno por consumo de sustancias

    El trastorno por consumo de sustancias designa un consumo que continúa a pesar de sus consecuencias negativas, con pérdida de control sobre la cantidad o el momento, un deseo imperioso difícil de ignorar y, a veces, tolerancia y luego signos de abstinencia al dejarlo. Su intensidad varía mucho de una persona a otra y según las etapas, y la recuperación se parece a un recorrido largo, con recaídas posibles, más que a un interruptor que se acciona de una vez por todas. El diagnóstico describe una relación con un producto que se ha vuelto problemática: no dice nada sobre el valor, la fiabilidad ni la voluntad de la persona.

Trastornos disociativos

  • Despersonalización o desrealización

    La despersonalización es la sensación persistente de estar desconectado de uno mismo, de los propios gestos o emociones; la desrealización aplica esa misma impresión al mundo de alrededor, que parece irreal, como filtrado, y suele describirse como vivir detrás de un cristal. El juicio de realidad se mantiene intacto: la persona sabe que es una impresión y no un cambio real del mundo, lo que distingue este estado de una experiencia psicótica. Sentirlo de forma puntual es muy frecuente; lo que hace hablar de trastorno es la duración del estado y su repercusión en la vida cotidiana.

  • Trastorno de identidad disociativo (TID)

    El trastorno de identidad disociativo se caracteriza por la presencia de dos o más estados de identidad diferenciados, acompañados de amnesias que afectan a acontecimientos cotidianos y no a simples despistes. Está muy ligado a un trauma temprano y repetido, y no debe confundirse con la esquizofrenia, que es un trastorno distinto. La imagen que llega del cine, hecha de cambios espectaculares y de peligrosidad, no describe la realidad de la mayoría de las personas afectadas.

Otras

  • Alto Potencial Creativo

    Alto potencial creativo es una etiqueta no clínica sin un umbral diagnóstico estandarizado. Puede describir algunas capacidades de pensamiento divergente o producción creativa, pero no determina el funcionamiento global ni el valor de una persona.

  • Síndrome de Tourette

    El síndrome de Tourette es un trastorno del neurodesarrollo con múltiples tics motores y al menos un tic vocal a lo largo del tiempo, no necesariamente simultáneos, durante más de un año y con inicio antes de los 18 años. Los tics y las necesidades de apoyo varían; pueden coexistir TDAH o TOC.

  • Alexitimia

    La alexitimia designa la dificultad para identificar y poner en palabras las propias emociones, a menudo junto a un pensamiento orientado a lo concreto. No es un diagnóstico sino un rasgo transdiagnóstico medido por cuestionario, frecuente en el autismo sin ser exclusivo de él, y no significa ausencia de sentimientos.

  • Epilepsia

    La epilepsia se caracteriza por la repetición de crisis ligadas a una actividad eléctrica anormal del cerebro, que pueden ir desde breves ausencias hasta crisis con pérdida de conocimiento y movimientos involuntarios. Las formas y las repercusiones varían enormemente de una persona a otra, y muchas personas están bien controladas con tratamiento, con largos periodos sin ninguna crisis. Una crisis aislada aparecida en un contexto concreto, como una fiebre alta o la falta de sueño, no basta para hablar de epilepsia: el diagnóstico se apoya en la repetición y en una valoración médica.

  • Hipermovilidad articular

    La hipermovilidad articular designa una amplitud de movimiento que supera lo habitual en una o varias articulaciones, a veces acompañada de dolor, fatiga y una sensación de inestabilidad, dentro de un espectro que incluye el síndrome de Ehlers-Danlos hipermóvil. Se informa con frecuencia de una comorbilidad con el autismo y el TDAH, pero la asociación sigue en estudio. No es una neurodivergencia en sí misma: muchas personas flexibles no sienten ninguna molestia, y el impacto en la vida diaria varía muchísimo de una persona a otra.

  • Narcolepsia

    La narcolepsia es un trastorno neurológico del sueño marcado por una somnolencia diurna excesiva y por accesos de sueño irresistibles, que aparecen incluso después de una noche completa. Algunas personas presentan además cataplejía: una pérdida brusca del tono muscular desencadenada por una emoción, a menudo la risa o la sorpresa. No es pereza, ni falta de voluntad, ni una simple deuda de sueño, y la intensidad de los síntomas varía mucho de una persona a otra.

  • Síndrome de retraso de fase del sueño

    El síndrome de retraso de fase del sueño corresponde a un reloj interno desplazado de forma duradera: el momento de dormirse y el de despertar llegan muy tarde, mientras que el sueño en sí conserva buena calidad cuando nada lo obliga. No es un insomnio ni una falta de disciplina, y la magnitud del desfase varía mucho de una persona a otra. Las dificultades vienen sobre todo del roce con los horarios impuestos: citas por la mañana, jornadas de trabajo y el ritmo de una vida en común.

  • Secuelas cognitivas de un traumatismo craneoencefálico

    Las secuelas cognitivas de un traumatismo craneoencefálico son las dificultades de atención, de memoria, de fatigabilidad o de regulación emocional que persisten tras un golpe en la cabeza, una vez pasada la fase aguda. Es una atipia adquirida y no del desarrollo, que suele incluirse en la neurodivergencia en sentido amplio porque el funcionamiento cognitivo queda modificado de forma duradera. La recuperación varía mucho de una persona a otra y puede continuar durante mucho tiempo, así que el cuadro de los primeros meses dice poco del de los años siguientes.

Cómo funciona

Crea tu perfil

2 minutos, gratis. Di quién eres.

Explora perfiles

Filtros por atipicidad, país, distancia y afinidades. Personas que funcionan como tú, cerca de ti o en cualquier parte del mundo.

Comparte y conecta

Publica en la comunidad, reacciona a los posts, chatea en privado - todo a tu ritmo.

Sin máscaras. Sin explicaciones. Solo tú - por fin comprendido/a.

Porque la conexión real comienza cuando puedes ser completamente tú mismo/a.

Preguntas frecuentes

¿Es de verdad gratis?

Sí. Cada día recibes créditos para dar like y escribir, sin pagar nunca un céntimo si no quieres.

No tengo un diagnóstico oficial, ¿puedo registrarme igualmente?

Sí. Tú eliges las atipicidades que te representan, sin demostrar nada ni aportar un diagnóstico. Aquí, tu diferencia no necesita justificación.

¿Qué pasa si alguien se comporta mal?

Una IA modera los contenidos continuamente, y una persona lo revisa en cuanto llega una denuncia. Los comportamientos tóxicos llevan a una exclusión rápida.

¿Para qué sirve exactamente el Premium?

Da más créditos diarios y extras, como ver quién ya te ha dado like. Nada obligatorio: la base sigue siendo gratis de verdad.

¿Listo/a para conocer a personas como tú?

Registro gratuito en 2 minutos. Sin tarjeta de crédito.

Crear mi perfil - Gratis